Ni la profunda llaga producida,
ni el aleve tormento soportado,
hallarán el alivio tan buscado
si no hay justa verdad sobre la herida.
No hay bálsamo ni cura conocida
si la justicia misma se ha burlado.
Ni paz, en el espíritu sesgado
por un tabique vil de tosca brida.
Es justicia soez, envilecida
la que escucha razón de un solo lado
y sirve a aquel hipócrita cebado
que arguye con desdén frente a la herida.
¡Mientras mantenga un ojo tabicado
no hay justicia y verdad reconocida!
Copyrigth 2003 - "Ensayos"