No sé decir muy bien cuando habrá sido
pero llegó una vez y se ha quedado.
y en empeñoso afán, inusitado,
alteró mi razón de lo vivido.
Pienso a veces que soy el que ha querido
concederle el lugar que ha ocupado
Y no pensar, que me haya arrebatado,
el propio sentimiento en un descuido.
¿Qué puede pretender, de este mendigo
cuya pasión es solo una agonía?
¿Acaso cuando vino, no sabía
de mi vano trajín y mi castigo?
¿Qué pudo hallar en mí, tanta poesía
que desde entonces, siempre va conmigo?
©Copyright 2003 - "Inquietudes"